LA CIENCIA HERMÉTICA VOL. 5

|

XLVII

A los parias de la lógica,

a los travestidos decrépitos,

a los alumbrados de la ciencia,

a los clonadores de momias,

a los espiritualistas patéticos,

a los psiquíatras de la inercia......

En fin, a cualquier inteligencia viva,

con cemento en el alma

y azufre en el aliento.

A todos ellos,

en vaporosa procesión,

van estos versos;

puedo taconear sobre la nada,

errar por cielos abiertos,

frivolizar con la materia,

y yacer en los umbrales

donde la inconsciencia es Imperio.

Ave en la cúspide,

malabarista en tiniebla,

celador de ensueños,

fisonomía severa

de espectros y fuegos.

Que los arriba citados

persigan mis huellas

a través de mis espejos.

Melmoth
27/07/2010

Sweet Corner Vol. 62

|



Remiendos

Hace pocos días, haciendo una complicada operación de bricolaje con ayuda de mi padre (cómo no), llegué a ciertas conclusiones que creo me servirán para hilvanar el que va a ser el motivo del presente escrito.
La tarea no era especialmente complicada; cambiar un tablero de conglomerado sobre el que tenía colocado el lavavajillas por otro más recio, no sé de qué material, para evitar que continuase combándose y acabase rompiéndose. Esta hipotética situación ocasionaría en el seno de mi hogar un problema de proporciones bíblicas, pues el aparato se encuentra sobre la lavadora y la caída de un objeto tan pesado sobre la misma podría tener funestas consecuencias. Por supuesto, después de trabajar buena parte de la mañana con el agobio añadido del calor estival, logramos nuestro mundano objetivo. A pesar de todas las medidas que tomamos, de la concienzuda planificación y demás preparativos; al final, me tocó bajarme al chino de la esquina para comprar cinta americana y apañar las tuberías de desagüe de los dos cachivaches. Como decía Clint Eastwood en Gran Torino no hay nada que un hombre no pueda arreglar con un poco de cinta americana, un destornillador y un martillo.
Entre la suciedad y el calor se me ocurrió la idea para desarrollar en este artículo; ¿y si todas las producciones de películas son parecidas a un proceso de bricolaje casero? Es decir, mucho más cutres que lo que nos quieren hacer pensar los sesudos productores y directores. Está claro que tiene que haber un proceso de planificación que comienza con la elaboración del guión, esto se puede asemejar a la toma de medidas que hacemos para encargar el tamaño de los muebles o las maderas. En estas mediciones, que todos pensamos que hacemos estupendamente, siempre falla algo: un rodapié con el que no contamos, un tornillo que sobresale un poco y que evita que el tablero se ajuste perfectamente. Vamos, este tipo de molestias que se pueden subsanar, en la mayoría de los casos, sin ningún problema. Hay veces que no hay solución y que uno tiene que ajustar la madera con su pequeña sierra casera o que incluso tiene que tirarla a la basura pues no sirve para el propósito. Debe suceder algo parecido en el mundo audiovisual, debe ser extraño aquél guión que se ajuste perfectamente a la dirección o trabajo de los actores, supongo que en mayor o menor medida todos tienen que ser ligeramente tratados para que cumplan con su función. Otros, deberían haber sido arrojados directamente a la papelera, pero siempre hay algún apañado que decide aprovecharlo.
Después viene el trabajo en sí, la dirección y producción de la película que supongo estará cuajada de innumerables problemas y complicaciones que pueden incluso acabar con el proyecto antes de que llegue a su fin. Es en este punto donde la pericia de los profesionales tiene que ser máxima para alcanzar el objetivo propuesto, se podría asemejar con el destornillador y el martillo que permiten montar y desmontar las diversas piezas y que, en buenas manos, pueden hacer un socorrido remiendo.
Y por último, y no por ello menos importante, está la trillada cinta americana que permite ajustar, arreglar y salvar todo tipo de situaciones. Sí, creo que está aquí el secreto de las producciones audiovisuales, es el trabajo a salto de mata el que seguramente permite rescatar a última hora muchos de los trabajos que llegan a la cartelera. Y, lejos de criticarlo, alabo esta labor de filigrana que se realiza con cuatro rudimentarios elementos.

Nacho Valdés

LA CIENCIA HERMÉTICA Vol.4

|

XLV CATATONIA


Las manijas del reloj

caminando del revés

en los callejones del subsuelo,

donde habitan desdeñosos

los sonámbulos y los genios.


Contorsionistas gangrenados,

francotiradores certeros,

colgando malheridos

sobre un insondable agujero.


En el país de “Catatonia”

continuamos despiertos,

pero la náusea ya nos llega

hasta donde empiezan los excrementos.


Mientras los usurpa dores

dogmatizan y argumentan

con anticristos en los pechos,

reyes, magos y ángeles

levitan bajo tierra,

a más de cien mil metros.


Melmoth

20/07/2010

Sweet Corner Vol. 61

|

Superación

Ahora, según dicen en afectados reportajes, los niños están estresados. Resulta que son víctimas propicias para enfermedades, afecciones y síndromes que antes o, por lo menos, hace un tiempo, solo perturbaban a los adultos. Los infantes de hoy día tienen, además de las consabidas responsabilidades escolares, que practicar deportes varios, idiomas, lectura, repaso, llevar una dieta sana y demás actividades que hacen que su agenda sea un hervidero de quehaceres interminables que no suelen encontrar recompensa en el verano; para algo están los cursillos de inglés y demás inventos modernos. El resultado es que no dan abasto, no son capaces desde su pueril posición de hacer frente a todo lo que le demandan sus amorosos padres.
El caso es que la excusa se encuentra en la sociedad, es ella la que nos empuja a mostrarnos más competitivos, a no dejar ni un resquicio para que se nos cuele el listo de turno. Para ello tenemos que estar preparados, saber un poco de todo y sacrificarnos siempre que se haga necesario. Así, por lo menos, lo piensan los padres actuales. Deben proporcionar a sus retoños una educación de calidad que les tenga en guardia para cualquier eventualidad. Estamos en la cultura del Self made man, el hombre hecho a sí mismo que se eleva desde sus cenizas para conquistar la cumbre de lo social. Pero, ¿quién es la sociedad? Como decía Ortega: “Todos y nadie en particular”. Absolutamente todos los que nos encontramos en este juego, casi sin excepciones, arrimamos nuestro hombro para que el mundo siga su curso sin alteraciones notables. Es, por lo tanto, nuestra responsabilidad el procurar que el ritmo mute en un fluir al menos llevadero.
¿Contra quién competimos y por qué? El enemigo lo tenemos en casa, son nuestros vecinos, el tipo que pasea por la calle, la mujer que espera el autobús; cualquiera de ellos puede convertirse, sin comerlo ni beberlo, en la torre a la que derribar. Nunca se sabe quién estará bajo la máscara de la mediocridad y qué es lo que guarda en su manga para superarnos sin contemplaciones. Lo que se busca es la imposición mediante la especialización, convertirnos en imprescindibles gracias a la formación exclusiva con la que contamos o en virtud de nuestras cualidades naturales. Es decir, estar por encima; mandar un poco. ¿Y para qué? Pues para consumir, para poder manifestar nuestra posición y la consecución de nuestros objetivos mediante la ostentación de estúpidos y sobrevalorados abalorios que de manera tribal nos permiten pavonearnos sin necesidad de abrir la boca.
Considero que este tema está muy claramente tratado en el documental canadiense The Corporation. En este film de más de tres horas se va desgranando como las grandes empresas se han ido involucrando en nuestro vivir para, casi sin reparar en ellas, dominar nuestra manera de valorar. Esto por supuesto sin un maléfico plan preparado a conciencia, sino, simplemente, por el devenir natural para el que están creados este tipo de organismos. Es decir, el beneficio; pues nada más claro que cualquier empresa que se precie lo que busca es hacer dinero. El problema es la manera de conseguirlo. Nada que oponer al libre mercado, pero hay terrenos oscuros en los que se mezclan la manipulación de intereses, la mano de obra semiesclava y demás trastiendas que habitan tras el dorado metal.
Pero hay uno de estos aspectos que resulta especialmente peligroso, sobre todo en esta época de la imagen y la comunicación: Las campañas publicitarias. Es aquí donde realmente se pierde el control y, por ende, la partida para el dominio de las voluntades de los niños de hoy. Contaban en The Corporation como los niños se habían convertido en objetivo prioritario de cientos de campañas de marketing, no hay que ser muy avispado para darse cuenta de todo el dinero que se mueve alrededor de este espectro social. La conclusión empresarial es que un niño palizas suele acabar consiguiendo lo que quiere y su conclusión fue la siguiente: hagamos que los niños deseen lo que les ofrecemos para que lo anhelen de tal manera que lo requieran sin cesar. Y después nos extrañamos de que los pobrecitos se estresen, a ver cuánto tarda alguno en volarse la tapa de los sesos porque no ha conseguido la última consola de moda.

Nacho Valdés

SOLO FÚTBOL: ESPAÑA CAMPEONA DEL MUNDO

|



No es habitual, pero es que esto es la ostia.
¡¡¡¡España campeona del mundo!!!!

Giorgio
11/07/2010

CANINO: Cuando la realidad social se refleja sobre sí misma

|


Traspasando la barrera de la clásica reacción estímulo-respuesta, el horizonte social de hoy se perpetúa como integrante de una falsa realidad poco clara y obtusa.
El continuo manifiesto que emerge desde las personas humanas, concienciarnos sobre lo que no somos, para no mostrar a los demás debilidad y aparente descaro, conforma un entramado de mentira y poca voluntad, que se proyecta a lo largo de nuestra edad madura.
El manido concepto de "hacerse a sí mismo", se vuelca en un deseo de hacernos para los demás, expresado en un contexto que nos otorga una personalidad compuesta por la suma de las percepciones que de nosotros tienen el resto de aquellos que conviven a nuestro lado.
Canino ofrece una senda libre y sinuosa de la situación actual de nuestro contexto social: seguridad, control, manipulación, entretenimiento, sexo, hipocresía, didáctica y censura.

La película recorta cada plano para no mostrar claramente la disposición de la imagen, significando la ausencia de los elementos que cercena, aumentando el simbolismo del efecto que produce; no solo interactúa con el fuera de campo, sino que a través de este imbuye con habilidad manifiesta, el concepto más importante de la secuencia: fuera de los límites del encuadre, la imagen vale más que mil palabras.
Todas las escenas se perpetúan en el tiempo fílmico, has de volver hacia atrás por cada paso hacia adelante que da la película, para de esta forma, terminar de construir la narración de la historia.
Cada personaje, hereda de la atmósfera un matiz que se retroalimenta de aquellos, conforme avanza la cinta: la paradoja es la gasolina de la que hace uso el motor de la historia.
Y el relato cuenta la vida de una familia, compuesta por un padre, una madre, dos hijas y un hijo, que viven en una casa grande, en las afueras de una gran ciudad; alejados del resto del mundo, y cuyas percepciones de éste, difieren tanto entre sí, que cualquier coincidencia con la realidad, simplemente da miedo.
Del planteamiento inicial, estereotipado en cualquier película de medio pelo e infame guión, se aleja con cierto desdén introduciendo un elemento perturbador y turbado: tan sólo el padre tiene permiso para abandonar el perímetro de la finca en la que está ubicada la casa.
A partir de aquí, todo lo que acontece en la película es una grave muestra de lo que sucede ahora, partiendo de la narración del proceso de enseñanza-aprendizaje que puede recibir cualquier ser humano. La importancia de este no solo queda declarado abiertamente durante la película, sino que pretende ir más allá, cuestionando la incidencia de la manipulación durante el proceso formativo.

La importancia del silencio, del significado y valor de cada palabra, diseccionando cada frase en la que se contextualiza, provoca una mirada extraña en la pantalla, en lo que aparece y desaparece, en la manera de intercalar cada plano. Todo en pos de un ritmo constante, mantenido sobre una tensión visual y sonora que se produce gracias a interpretaciones a menudo histriónicas, a menudo infantilmente humanas.
Pero lo que más resalta es la afinidad con cada uno de los personajes, ajenos individuos que no manifiestan pensamientos incontrolados porque no poseen referencias, nada hay en qué mirar, sino en aquellos que les dieron la vida aunque también dirigen su conducta.
Es ahora cuando el guión se parte, y de la rotura, se abre un nuevo punto de inflexión que entronca con la incapacidad del ser humano de entender que todo statu quo no debe perpetuarse en el tiempo, porque puede transformarse cuando el individuo quiera.
Técnicamente, la transformación narrativa tiene su reflejo en un acelerado cambio de ritmo de montaje, donde las relaciones entre los planos se acortan en duración, donde el ritmo interno, determinado por los movimientos de las acciones que ocupan el interior del encuadre, se ven forzosamente convertidos en actitudes displicentes y violentas, lo que dinamiza y transmuta nuestra mirada.
La fotografía acude para envolver de blancos y amplios haces de luz, conjugados en los exteriores luminosos y las amplias ventanas del interior de la casa. Muy rozada la zona de enfoque, en algunos casos provoca que la tensión aumente, dada la dificultad para encontrar lo que está más definido y nítido: la atención se concentra en aquello que se enfoca, pero la preponderancia no reside en esa zona, subyugando la regla a mero principio teórico. Me satisface que la ruptura visual esté provocada por un guión abrupto, construido bajo el amparo del mensaje que se quiere transmitir: por y para eso.

Y es que el arte de  hacer cine debe contar historias que contengan una idea capaz de desarrollarse mediante el lenguaje cinematográfico, haciendo uso de los planos, de la composición de los encuadres, de la incidencia del sonido y de la iluminación, de la mezcla y el ritmo que proporciona el montaje, etc.
Para ello, Canino cuenta con un guión sorprendentemente construido para desarrollarse con las herramientas que proporciona el cine, alejado de las imposiciones televisivas, y con el concepto fundamental que atesora el desarrollo de la vida en las comunidades de los seres humanos, como único argumento de peso.


Giorgio
02/07/2010

video


Fuente: Youtube (Karma Films)